domingo 29 de noviembre de 2009

El Día de Acción de Gracias vs. El Viernes Negro


Salir el día después de Acción de Gracias es ver un espectáculo de locura. Muchas personas se despiertan de madrugada para comprar los dos o tres objetos que las tiendas ofrecen en venta especial como anzuelo. Si se le ocurre ir a una a Wal-Mart, que siempre está lleno, peor aún. Luego te da la hora de almuerzo allí y usualmente tienen McDonald’s o Subway, al menos por donde vivo. No mucho que escoger si quieres comer algo saludable.

Regresas a casa ya tarde y te percatas de que has perdido el día por ir a buscar 4 cosas, que aunque necesarias quizá hubiese sido preferible comprarlas un poco más caro en otro lugar, en otra ocasión.

Sin embargo, recobras tu día cuando tomas conciencia de la falta de espiritualidad que existe entre la gente, de cómo llenan sus vidas con objetos. Es un vivir sin meditar en la vida, sin apreciar cada minuto que nos es dado como un regalo en este mundo.

¿Será que la situación económica en que ha caído el país tiene la función de despertar conciencias a una vida más espiritual?

Hasta Carlos Marx que inventó la filosofía del comunismo, el Marxismo, escribió que el hombre debe satisfacer sus necesidades materiales de comer, vestirse y tener un lugar donde vivir, para luego pensar.

El capitalismo siendo la antítesis del ya fallecido comunismo, no solo insta a satisfacer nuestras necesidades materiales, sino que corremos el peligro de empezar a querer lo que no necesitamos, por el placer de tenerlo. El bombardeo constante de la propaganda de la felicidad a través de lo adquirido, el engaño publicitario, la avaricia y el egoísmo que están contenidos en ello, han llevado a esta crisis económica en que vivimos.

No soy una fanática religiosa, comprendo que la comodidad de poseer ciertas cosas hace la vida más agradable y fácil, pero estoy convencida de que ese vacío con el cual nacemos, solamente lo llena Dios.

El Día de Acción de Gracias es hermoso, compartir con los menos afortunados, dar gracias por lo que tenemos, es sencillamente perfecto. Entonces, ¿para qué se le ocurrió a alguien inventar el viernes negro con el fin de vender?

miércoles 14 de octubre de 2009

El tiempo de crear y soñar


La expresión bíblica de que hay un tiempo para todo me trae a la memoria la anécdota de una niña de 8 años que vio una acuarela en una vidriera de una tienda y quiso tenerla. Como la niña tenía más hermanos y sus padres eran pobres no se la compraron inmediatamente, sino que tuvo que llorar dos días, hasta que consiguió su acuarela de 6 colores. Este fue su tesoro mejor cuidado durante toda la niñez, porque la usaba muy poco para conservarla.
De adolescente trató de entrar en la escuela de arte nacional de su país pero como nunca pudo pasar la prueba de escultura, porque nada sabía de eso, desaprobó el examen y frustrada abandonó el sueño. Unos años más tarde conoció a un profesor de esa escuela, con el cual tuvo un romance y éste le dijo que él podía entrarla en esa escuela, ya que era un asunto de conocer a alguien allí. Ella no aceptó porque tenía planes de irse de ese país para poder trabajar, y tener aquellas cosas que nunca pudo, para realizar sus sueños.
Ya en el nuevo país se dedicó a trabajar, y aunque ocasionalmente recordaba su sueño de ser artista al ir a un museo o una exposición de arte, no persiguió ese objetivo más que en las épocas tristes, en las cuales escapaba de la realidad pintando cuadros que luego tiraba a la basura.
En plena madurez de su existencia llegó a la convicción de que el trabajo era solamente el medio para subsistir, y que el arte era un alivio espiritual para la vida. Comenzó a comprar pinturas y pinceles y a tratar de pintar y aprender. Leyó muchos libros. Sacó del baúl plástico los utensilios una y otra vez, y poco hizo. Había perdido la habilidad de soñar, de dejar ir su pensamiento y vivir en ese mundo mágico de colores por el cual había pasado hacía demasiados años.
Su mente no la dejaba crear.
Los intentos de sobrevivir y rescatar la belleza una y otra vez en un mundo de egoísmos, intereses y vanidades, y la frustración y el desencanto le habían destrozado el espíritu creativo.
Su tiempo de crear y soñar había pasado y no se le ocurría qué hacer con tantos colores, pinceles, papeles, y lienzos.

sábado 3 de octubre de 2009

¿Por qué "la crisis económica" le conviene a algunos?


Hablando con diferentes personas acerca de la situación laboral debido al desastre económico en el cual vivimos y que aparenta permanecer por largo tiempo, he llegado a la conclusión de que si la economía está mal se debe a los dueños de empresas y las grandes corporaciones, y si cada día empeora a ellos también se debe.
En los trabajos actuales, echan a la calle a los empleados, (más por que les caigan mal al jefe que otra cosa) y obligan a los que quedan a trabajar por ellos. Acortan horas a quienes trabajan por horas y mueven al personal a capricho del que manda.
Los empleados están disgustados y obligados a quedarse donde están, esto crea un estrés que a veces se convierte en ansiedad crónica y hasta en ataques de pánico o depresión. Los trabajadores se enferman, van al médico y gastan en medicinas, por la forma en que trabajan. Los que viven del que trabaja, están mejor que nunca. Con la excusa de la economía en mal estado los ricos y dueños de los negocios se están enriqueciendo cada día más.
Que no se olviden esos que maltratan a los que dependen de ellos, que la crisis económica fue creada por la ambición y el egoísmo de grandes empresas y que si no hay trabajo para ciertos oficios desde hace bastante tiempo antes de la llamada crisis, es porque ya se los habían llevado a China e India, en su afán de hacer más dinero pagándoles menos a los trabajadores.
A menos que China decida invertir en USA y dar trabajo a los norteamericanos, no le veo salida a este caos. Solo la intervención divina les sacudiría un poco la conciencia a los causantes del desastre.


lunes 21 de septiembre de 2009

¿Libertad de qué?

En un momento te cambia la vida. Y te puede cambiar para empeorar la situación emocional o económicamente. Te cambia por fuera, porque de afuera viene el cambio. Pero tu mirada esta fuera de ti y por eso te afecta. Si pensaras que pase lo que pase nada cambiará dentro de ti sobrellevarías tu situación de esclavo/a mejor. Por ejemplo, ninguna decisión en tu contra de parte de un jefe arrogante o abusador al cual no le caes bien, cambiaría tu diario vivir si tú no le permites que afecte tu mundo interior. La presencia de Dios en ti. Pero se lo permites, y hasta te tomas una pastilla para relajarte y no pensar, porque para dormir en esa cama, y sentarte a esa mesa, y ver esa película de la televisión por cable, y tener acceso a la Internet rápida, y comer los productos orgánicos que te gustan tanto, y poder tener una cocina para elaborarlos, y conducir el automóvil que conduces y pagas mensualmente: TE HACE FALTA EL DINERO QUE TE DA QUIEN TE HUMILLA. Somos esclavos del dinero. Ni los pordioseros que nada tienen y piden para poder sobrevivir, son completamente libres.
Este es el mundo en el cual vivimos, y donde la metafísica a la cual muchos se agarran como a un madero en medio del océano, es muy difícil de practicar. No obstante, muchos se enriquecen y viven de esa metafísica, y tú les pagas para soñar que podrías ser libre como te dicen, por miedo a que en
un momento te cambie la vida.

lunes 7 de septiembre de 2009

2009: El año del pánico




2009 es el año del pánico.
Comenzamos por el pánico económico que no se ha ido pero al cual nos vamos acostumbrando. Pagamos el doble o triple por la comida, y aunque la gasolina ha bajado a $2.55 el galón, aún está alta para los que no ganan mucho. En cuanto al trabajo donde vivo, rompen calles y esquinas y la tienen a una que no sabe donde aparcar el automóvil, pues el estacionamiento que ya era un problema al tener este juego de rompe-calles se vuelve una confusión. Todo para justificar el dinero que ha dado el gobierno para arreglar las calles y crear nuevos trabajos. ¿Trabajos dije? Sí, los constructores de calles ahora tienen trabajo y ciertos negocios con grúas, a los cuales no creo que les afectara tanto la economía decadente.
Después vino el pánico de la fiebre porcina o el H1N1. Ese no se va por buen tiempo, menos ahora que llega la estación favorita de los virus y catarros, el cambio de tiempo entre otoño e invierno. Por doquier anda la gente tosiendo o estornudando, no sabe una donde meterse para que no te tosan encima. En supermercados, librerías y hasta en la calle. Cualquier virus que nos dé, arrancamos para emergencias porque con el cuento de que te mata en 48 horas, ya una no sabe que creer ni hacer. Y ahí siguen subiendo las deudas con las cuentas de hospitales y médicos.
La confusión de lo desconocido y la desinformación. El pánico a lo que no se puede controlar.
En los trabajos los jefes se han vuelto más crueles y autosuficientes como suele ocurrir cuando tienen gente de más para trabajarles por cualquier dinero.
El alquiler sube, los fumadores no dejan de fumar e inundar tu apartamento con su veneno, y protestan porque el ruido de tu purificador de aire no los deja dormir en el sopor de la nicotina de su cuarto.
Si viajas a otro estado del país ves que la cosa está peor y la yerba del otro lado no tiene nada de verde. Porque uno de los síntomas del pánico es el querer huir de todo y todos los que te rodean, para ir donde haya un poco de paz.
Nos hemos dejado quitar la paz.
Nada, que empezamos la década del 2000 con el terrorismo, y el terror parece seguirnos los pasos disfrazado de epidemias y problemas que han emanado del mismo 9-11. Al fin y al cabo la mejor manera de controlar una población es cuando está atemorizada. Porque eso sí, veo que hay muchos que se están llenando de dinero los bolsillos con el pánico.
Promesas, discursos, análisis por todas partes del mundo. Pero esto no mejora.
Me pregunto que nos traerá el año 2010.

martes 25 de agosto de 2009

La Casa

Esta tarde hay paz en esta casa. Llegué en enero con un hambre atroz de ti. Nadie sabía mi pasado, no tengo recomendaciones. Un misterioso silencio, largo y puntiagudo, penetra por campos magnéticos hasta los límites de mi piel. Hoy noche hace un mes que entré por la puerta que protegía tu mundo, caminé por el hall donde Greta Garbo cuelga de la pared, el pequeño farol me guió hasta los libros agrupados por asuntos, como los humanos. Einstein aún te vigila desde todos los ángulos. En la esquina los cristales brotan, latiendo desde el corazón cansado de La Tierra. Tu casa guarda mi cuerpo entre sus ladrillos, es cuna o tumba donde mueren épocas en mí, y resucito a un nuevo espacio. Nos protege de todos y de todo. Nutro mi imaginación y vuelan las horas a 186,281.7 millas por segundo. Me dejo descubrir todas las zonas vírgenes, planta tu semilla transparente en mi espíritu. Tu casa es un planetario donde eres el sol. Irrumpí en el aire meteórica. Me pregunto qué viento mágico me trajo de misionera o espectadora, yo iba camino a las montañas, cerca del mar.

domingo 23 de agosto de 2009

Ella vio