miércoles, 5 de diciembre de 2012

En cualquier lugar del mundo

Un hombre adquiere el poder político de un país y la vanidad lo invade, entonces comienza a crear leyes arbitrarias, a destruir todo lo que compita con su poder. El pueblo se somete al principio en una de esas fiebres masivas de patriotismo y se persiguen unos a otros, creando la división y debilidad por ende, que el dictador desea. Lo opuesto de las enseñanzas de Jesús empieza a aplicarse. El odio entre unos y otros,  la envidia por tener lo que tienen los beneficiados por el poder forman la base de la nueva sociedad, una y otra vez se rompen los mandamientos. La miseria obliga a robar, crea desesperanza y falta de fe en el futuro.
 El nuevo endiosado tiene fotos en las casas y las calles, sus palabras son sagradas, y se estudian y leen muchas veces hasta convertirlas en un mantra. Destruye iglesias y encarcela y tortura. Solo puede haber un falso profeta: El.
Pasan los años, una generación.
La carne vuelve al polvo y desaparece el creador de la destrucción.
Vienen otros a mandar hasta un día en que despierta  el pueblo y regresa a la Verdad.
La gigantesca estatua del Héroe del apocalipsis comienza a molestar y es destruida. Como con todas las estatuas de la tierra, los pájaros pierden su estancia temporaria y ya no tienen donde dejar sus excrementos.

jueves, 21 de junio de 2012

Los Nómadas de la economía actual

La última entrada de mi blog fue en agosto de 2011.
En octubre decidí cerrar mi apartamento con control de renta e innumerables problemas, deshacerme de todos mis muebles y empacar mi hogar en 28 cajas. En New Jersey el alquiler es muy alto y el trabajo que tenía no me permitía mudarme en el área. Después de pensarlo dos años me mudé a casa de un familiar con la esperanza de encontrar algún trabajo en dos o tres meses. Jamás imaginé que la situación estaba tan caótica, de saberlo hubiese seguido en las condiciones que estaba, que al fin y al cabo eran mejores que ahora.

En Orlando, es prácticamente imposible encontrar un trabajo normal. Los únicos trabajos que existen allí para una persona con experiencia administrativa son de cuidar 12 niños a la vez por 7 y algo la hora, unos 500 dólares al mes. No hay vivienda a ese precio, punto. Le di 5 meses a Orlando, cuando había comenzado a hacer relaciones con vistas a conseguir trabajo, tuve que empacar dos maletas y mi laptop y aceptar la oferta de una amiga en Georgia. La casa de mi familiar estaba en juicio hipotecario y no me lo habían confirmado antes de mudarme porque no querían que nadie se enterara.

Por lo tanto en este momento tengo mis cajas sin abrir en un garaje a 450 millas y me he convertido en otra nómada de la economía por tomar una decisión desesperada.
El futuro es un signo de interrogación sobre el cual me balanceo tratando de pescar un empleo normal que me permita vivir una vida normal, en un departamento mío.

En este momento de nada vale la experiencia, de hecho si he conseguido entrevistas es porque he borrado de mi Resume todo menos el último trabajo. Tampoco vale la perseverancia. Es cuestión de suerte, de caer bien de dar con la persona adecuada, de tener a alguien que te recomiende desde dentro del empleo, en fin ya no sé ni qué hace falta para encontrar empleo.

Lo interesante es que cuando voy a ver apartamentos para mudarme, a una chica que vino de Miami con su esposo e hijos porque no encontraban trabajo allá. Conozco a una doctora que tampoco encuentra el trabajo que busca. Y otras personas que ni buscan trabajo ya y vegetan en espera de algún milagro.
Los que mejor están son los que tienen un retiro y un lugar donde vivir pagado, o aquellos que pueden acostumbrarse a convivir con varias personas y compartir los gastos.

Me pregunto si el futuro de la humanidad será volver a la época en que las tribus andaban nómadas caminando de un lado al otro en busca de la subsistencia. No quiero ser pesimista, pero ¿cómo se va a arreglar este desastre en el que la avaricia y el egoísmo de unos cuantos han convertido al mundo?






martes, 23 de agosto de 2011

Las necesidades aparentes. Televisión por cable.


He tenido una prueba contundente de como una funciona en la sociedad de consumo dejándose llevar por comerciales y "necesidades aparentes" que en realidad no lo son.
He oído decir que la vida era mucho más simple antes de tanta technología, y cuando trato de recordar de muy niña, sí era en realidad muy simple.
Mi año de "especial" del cable pagado se vencía en septiembre y como todos los que alquilan saben una vez al año usualmente suben el alquiler. Ambas cosas me coincidían y por más que trataba de quitar de aquí o allá mi cuenta de cable nunca mejoraba. Total que si me suscribía a showtime u otro canal, siempre terminaba aburrida de las repeticiones y llegaba a la conclusión de que estaba botando el dinero.
Hice una investigación en Internet y pude ver cuantas personas se han borrado de la suscripción de cable o satélite y han armado su propio entretenimiento usando simplemente una antena digital, muchas veces de $10 o $13 dólares, una suscripción a Netflix si quieren ver películas directo de Internet, y un dvd blue ray u otro aparato que conecte la televisión al network. Al menos tienen un mes para probar si les interesa Netflix.
Para probar primero que canales tenía por antena y como se veían en mi HDTV Panasonic, fuí a Radio Shack a comprar una antena que decían en las opiniones online que era buena. La ví muy simple y pasé por una tienda de 99 centavos y compré una parecida por $1.29.
Para mi grata sorpresa en cuanto le hice el setup a la televisión con la antena instalada pude ver 27 canales gratis en muy buena recepción, yo diría que para ser gratis excelente.
Inmediatamente devolví mi caja de cable. Me suscribí a Netflix y compré un dvd player blue ray Vizio por $88 dólares en Walmart.
Ahora escojo la película o el documental que quiero ver cuando lo quiera ver por $7.99 al mes.
Desde luego hay muchas peliculas que quisiera ver y no están en Netflix pero al menos no me imponen algo que no me interesa encima de que pague por ello. Ademñas aún estoy en la etapa de prueba y puedo prescindir de este servicio si no quedo satisfecha.
Le conté a una amiga y acaba de poner una antena por $10 y cancelar su suscripción a satélite de $60 al mes.
Las personas que trabajamos apenas tenemos tiempo de ver televisión y añadimos a nuestros pagos una cuenta innecesaria en una crisis económica mundial de la cual no se ve otra salida que un cambio total del viejo orden del mundo.

jueves, 21 de julio de 2011

La casa donde nació Walt Whitman


Después de 15 años he vuelto a la casa donde nació Walt Whitman en Long Island, N.Y., y me he encontrado con una sorpresa. Al llegar una pared de madera cubre la entrada, de manera que tienes que pagar 6 dólares para ver la casa con un guía. Primero pasan un documental en blanco y negro en un salón con fotos de Whitman, el cual dicen gustaba de retratarse. Hay una impresora de la época en que Whitman trabajó en un negocio de impresión hasta que se quemó el lugar. Parece ser que los fuegos eran muy comunes en aquella época porque a la salida de la casa donde nació Whitman hay 3 cubos hechos de piel con arena y agua para usar en la casa en caso de incendio.
Nos explica la guía que de aquella época solamente queda esta casa, y todo cuanto ha sido colocado dentro, se supone es de aquellos días pero no de la familia Whitman, que acostumbraba a mudarse mucho. De ahí que Walt Whitman solamente vivió hasta los 4años en ella, porque el padre no pudo venderla después de construirla debido al tamaño y precio. Sí, adivinaron, era carpintero de profesión.
Los objetos en la cocina, el horno frente al fuego, una pieza cilíndrica donde colocaban dentro las carnes y les daban vueltas y vueltas. Los platos de metal que contenían plomo, y que deberían llevar los vecinos cuando iban a comer a otra casa.
La cama donde paría la Señora Whitman y estaba hasta que podía subir las escaleras. Cómo había que tirar de las sogas que servían de bastidor y morderlas en una esquina con una pieza de madera para que la cama con su colchón de pajas se mantuviera tensa toda la noche. Los faroles de metal tallados de manera diferente para cada familia, para así identificar quien venía por el oscuro camino en la noche. (Parece que los maleantes abundaban). Las dos piezas de ropa que tenía cada uno, más la de ir el domingo a la iglesia. Donde dormían los niños, (en el mismo cuarto de los padres). Donde dormía la visita, pues le tomaba lo menos dos meses a la abuela viajar de New Jersey a New York y tenía que estar un mes para ayudar y recobrarse del viaje).
En una mesita cartas de juego de la época, y me pregunto si los Quakers, religión de la familia liberal Whitman, jugaban a las cartas. Pero es tarde para averiguarlo porque ya estoy de regreso en New Jersey, poniéndole gasolina a mi auto a $3.70 el galón, después de un viaje de una hora ida y vuelta por el cual he pagado $33 dólares para ver una casa escondida detrás de un pabellón muy bien construido evitando la visión exterior, con una grabación de la voz de Whitman, la cual puede ser encontrada en Internet en el enlace:
http://www.whitmanarchive.org/multimedia/index.html
También se puede conseguir información visual y escrita en la página anterior sin tener que ir tan lejos y costosamente a un lugar, que es únicamente la casa donde estuvo hasta los 4 años el más grande poeta americano, cuando ni siquiera sabía leer y donde no hay ni un manuscrito de algún poema suyo. Para conocer información de cómo se vivía en esa área en esa época y ver el trabajo hecho por un restaurador con muebles y objetos conseguidos por aquí y por allá. Encima debemos agradecerle a algún político mencionado por la guía que haya ocultado la vivienda detrás de la cerca de madera, y cobre por entrar a un lugar que fue comprado a una dueña por $40 mil dólares reunidos según la guía por estudiantes para que quedara en manos del estado a disposición del pueblo americano, transeúntes, chóferes de paso, y turistas, algunos de otros países donde enseñan a Whitman.

martes, 28 de junio de 2011

No la dejen morir




¿La poesía ha muerto?

Aunque no esté de moda

ni produzca ganancias,

a pesar de no tener seguro médico,

démosle caridad pública.

Pónganle sangre y alguna que otra inyección de lágrimas,

una carcajada de vez en cuando no viene mal,

vístanla de verde-azul y despliéguenla sobre la arena.

Devuélvanle la licencia de conducir sueños

Los acertijos y el set del Tarot de Blake.

Tírenle un cubo de agua fría a la hoguera de los inquisidores

O un vaso de ocho onzas por persona bastaría.

Sáquenla del contenedor donde están las pertenencias

de los muertos sin familia

Denle un par de alas o en su lugar

Un cohete chino de 99 centavos en cada pierna

Para sacarla disparada por los aires

del embotellamiento de tráfico de la Internet

Camina todavía, déjenla sola

Despéguenle los letreros comerciales

Y dispersen a los consumistas ignorantes

Que va a reventar de tanta palabra amordazada

y a pesar de que no la visito casi nunca

quiero que esté allí por si vuelvo un día.

No la dejen morir.

domingo, 8 de mayo de 2011

Frenchtown, New Jersey



Pasé por Frenchtown ayer después de ver un anuncio en Internet que prometía una experiencia muy buena para viaje de un día. En realidad con una hora es suficiente para ver la calle de Frenchtown. Si no va a comer en el pueblo le advierto que vaya al baño antes de llegar pues no permiten usar ningún baño a menos que consuma algo en los establecimientos.
La galería de arte Outsider tiene una colección grande de arte para tan pequeño lugar y es para mí lo mejor de Frenchtown.