jueves 23 de abril de 2009

La Literatura de Cordel del Nordeste de Brasil


La literatura de cordel no es más que la poesía popular impresa en pequeños panfletos. La cubierta es del mismo papel usado para las páginas interiores con la diferencia de que es de color, usualmente tiene un dibujo en blanco y negro hecho con grabado en madera.
Esta poesía está escrita con rimas y expresiones humorísticas. Los temas pueden ser desde el fútbol o una historia de un personaje popular hasta temas políticos contemporáneos como un largo poema sobre Bin Ladem, en los días del acto terrorista de New York.
Los libritos o panfletos se cuelgan por el centro de un cordel para ponerlos a la venta.
La literatura de cordel tiene su semejante en los chapbooks anglosajones, y data del siglo XVII, proveniente de Portugal, donde se le llamaba papel volante.
En las páginas siguientes puede encontrar más información sobre la literatura de cordel de Brasil.

wikipedia.Cordel_literature

http://www.ablc.com.br/


http://www.lendo.org/o-que-e-literatura-de-cordel-autores-obras/


sábado 11 de abril de 2009

Los médicos de hoy en USA

Ir a un médico de los de hoy, (entiéndase muchos de los graduados en las últimas décadas que ven en su profesión la posibilidad de enriquecerse), es toda una odisea.
Pongamos por ejemplo
que en unas vacaciones a Florida usted trajo consigo hongos en la uña del dedo gordo del pie. Usted ni sabía que era eso, pero un día ,comentándolo con alguien, se enteró de que esa esquina blanca dura de la uña era hongo.
Se puso a buscar en la Internet este o aquel product
o, y después de probar un tiempo se cansó y decidió ir a un médico. Lo ayudaron en esa decisión la crema que vio anunciada en la Internet y también aprovechar para conseguir aquella receta para sus alergias ,que ya se le había terminado.
En su compañía de seguros online, (dichoso usted que tiene seguro médico), encontró un doctor educado en Cuba, y por aquello de que dicen que son buenos, allá se fue el sábado.
Llevaba apuntado el nombre de la medicina que quería probar, porque no estaba dispuesto a ingerir las pastillas esas que filtra el hígado, y no quiere terminar con una intoxicación hepática por la dichosa uña.
Después de esperar lo acostumbrado entra el médico y usted le dice que necesita la receta para la alergia porque este año le está doliendo aquí y allá, (el médico no lo mira, se ha dedicado a llenar papeles). Al fin le cuenta lo de su uña y le pregunta si esa crema no sería mejor, él le contesta que no, que podría tener otra infección oculta y necesita las pastillas pero que le tiene que hacer un análisis de sangre primero. Al rato entra la enfermera (esposa del médico), y le saca dos bacilos de sangre. Usted se acuerda que se comió una papa rellena antes de venir por suerte porque desde las 11 y media estuvo esperando hasta las 2 de la tarde. De paso le hace también un electrocardiograma.
Cuando va a salir recoge un tubo donde tiene que depositar un análisis de orina, (aunque le dijo a la enfermera que se había hecho uno hacia un mes).
Listo para pagar, mientras la recepcionista le pregunta si tiene fondo en el banco, porque usted apuntó el número del cheque, ve sobre la mesa un sobre de nylon con el bacilo de orina que acaba de poner dentro, y el de sangre, uno solamente, quien sabe adonde fue a tener el otro, quizá drácula pasó por allí y se lo tomó de snack).
Como usted ya está mareado y lo que quiere es irse, no le hace caso al bacilo de sangre perdido, y le pregunta al médico que si le dará algo para la dichosa uña, él niega rotundamente con la cabeza.

Usted regresa a su casa a sus remedios comprados sin receta médica, con una cita para dentro de dos semanas.
Se empieza a preguntar, ¿qué tal si tengo algo como lo de la uña en otra parte del cuerpo? De pensarlo se eriza todo.

Total que no consiguió la receta que quería, porque el médico ni siquiera le escuchó o leyó el papel que llevaba.
Recuerda la pregunta que le hizo al principio de la visita, de si él iba a ser su médico primario, a la que usted le contestara “si quiere”. (Todo por conseguir la receta). Le empieza a dar respuesta en su mente con la certeza de que fue a otro médico más de los de hoy día, arrogantes y concentrados en sí mismos y lo que escriben en el papel del seguro para cobrar lo más posible.