viernes 27 de febrero de 2009

Decir Adiós


Hay una canción de Charles Aznavour, cuya letra plantea cómo decir adiós al terminar el amor. Siempre la recordaba cuando tenía que decir adiós a alguien, sobre todo queriendo, como suele ocurrir muchas veces. Estoy de acuerdo con la canción en que lo esencial es decir adiós con dignidad. Esto es aplicable para todos los adioses en la vida, porque como alguien me dijo una vez, “vivir es decir constantemente adiós a todo lo que amamos”.
En estos días de angustias económicas, que se viven en Estados Unidos, muchos han tenido que decirle adiós a sus trabajos. Recordé la canción de Aznavour, porque hoy leyendo un periodiquito semanal en español que tiraban gratis en la puerta de mi edificio, dicen adiós a todos, el director y su asistente o reportero. El adiós del director estaba tan subrayado de amargura y desencanto, que dedicó su página a recordar todos los chismes de cuanto le habían hecho o dicho en los años en que se benefició personalmente de su trabajo.(Tengo entendido que muchos fueron los beneficios, entre ellos casa, carro, viajes, comidas que no necesariamente eran de negocios, y le pagaba la empresa de la cual provenía el semanario). El asistente suyo, o reportero dedicó su página a alabar a los dueños del periódico en inglés, que había creado y mantenido al semanario, teniendo en medio de tanta reverencia, un gesto amable para la primera persona que trabajó como directora, y fue despedida. Lo cual es encomiable.
Hoy, por otra parte se anunciaba el cierre de una escuela privada muy querida por la comunidad. Algunos padres o trabajadores de ese lugar, llamaron, amenazaron, insultaron y… bueno no quieren decir adiós.
Hace años cuando ocurrió la ejecución de cierto comandante y su grupo de colaboradores, algunos de ellos se arrodillaron a llorar frente al pelotón de fusilamiento, mientras él pidió que le quitaran la venda de los ojos para morir con dignidad y sin miedo.
Se sabe que el mundo está lleno de injusticias; y todo puede cambiar en un segundo, sea por capricho de alguien, por ley natural, o por situaciones reales de cambios necesarios. También debemos reconocer que estamos apegados a todo, a la casa, al trabajo, a la pareja, (quien la tenga), a la familia… Nuestro colmo es que nos apegamos hasta a una computadora, cuando se nos rompe nos ponemos ansiosos si no podemos reemplazarla inmediatamente. Ese sentimiento de apego, es el que nos hace sufrir cuando perdemos esas cosas, o esos seres, a los que estamos tan unidos, que pensamos que no podemos ser nosotros mismos sin ellos.
Muy a menudo se nos olvida que vinimos desnudos y sin nada material a este mundo, y que así nos iremos. Como se nos recuerda el miércoles de ceniza, del polvo vinimos y al polvo volveremos.

domingo 22 de febrero de 2009

Ten piedad Señor, de los que no escucharon a Teresa



Ten piedad Señor, de los que no escucharon a Teresa cuando entró desesperada en aquella iglesia. La inmigrante ilegal mexicana, que trabajaba los siete días de la semana llorando mientras cocinaba en el restaurante cubano. La que escondió el secreto de su cáncer, hasta que ya no pudo más mantenerse en pie y luchar. La misma que caminaba invierno tras invierno varias millas, para mandar todo lo que ganaba a sus padres, y pagar las medicinas del hijo que murió y no pudo ir a enterrar. La que no quería perder su casa. Teresa, como otras Teresas que conoces, Señor. Teresa, tan sola, en este New Jersey donde no le importaba a nadie más que a Ti. Aquella con la que fui a buscarle un cuarto donde dormir. La que me enseñó a compadecer aún más a los extraños. La que me trajo aquellas naranjas que tenían tanto valor. Ten Piedad Señor de los que la trataron mal en esta tierra, de aquellos a quienes fue en busca de alivio y la ignoraron. Acoge su alma en tu casa y dale la paz que le faltó entre nosotros.

viernes 13 de febrero de 2009

El arte litúrgico de la iconografía o como escribir íconos




Un ícono no se pinta solamente con técnica.
Primero la persona debe prepararse con oraciones específicas, por ejemplo la oración hesicasta, "Señor ten piedad de mi, soy pecador" o "Señor Jesucristo Hijo de Dios, ten piedad de mí pecador", también la oración de San Pedro cuando caminaba hacia Cristo "Señor, sálvame o me ahogaré"
También se dicen oraciones de dar gracias cuando se termina de escribir el icono.
Uno es la primera persona en orar al ícono, deja de ser uno mismo para ser la presencia de la persona o el evento que revela el icono.
Una vida espiritual saludable y mucha práctica, lecturas de historia de la iconografía y la vida de los santos que se van a pintar, entender ese santo como si estuviera junto a uno o uno se convirtiera en él o ella.

La secuencia para escribir o dibujar el ícono es como sigue:

Se debe comenzar de afuera hacia dentro.
La atmósfera alrededor del icono es lo primero, el lugar donde se encuentra el santo, ese espacio debe ser de color claro, como la luz pura, en el siglo 19 se usaba casi siempre el color oro. Los que usen acrílico pueden hacer esta parte al final. Si es el medio donde existió el santo lo que se dibujará, también se hará primero el "background".
Se va de lo general a lo específico.
La cara es lo último que se pinta.
Significado de los colores.
Rojo o carmelita: color del barro. En la encarnación la Virgen contribuyó con su materia física al Espíritu. El azul se usa mucho para sus ropas en el Oeste.
Los mártires se reconocen por sus capas rojas, por la sangre derramada.
El negro es la ausencia de luz y muchos iconógrafos no gustan de ese color por ello, pero no hay que ser absurdo si el santo vestía de negro en su tiempo.
En la iconografía del Este Jesús siempre viste de rojo con una capa azul por encima. Rojo es la condición humana y azul la divinidad. Humanidad envuelta en divinidad.


http://es.wikipedia.org/wiki/Icono


Como dibujar un icono

http://www.ecva.org/wordimage/articles/porter_iconography/prosopon_method.htm


http://www.iconofile.com/


http://www.rusicon.ru/eng/sci/book/tehnik.htm

martes 10 de febrero de 2009

Padre Alfonso Kim: Como encontrar al Espíritu Santo en la meditación Zen

Father Alfonso Kim foto tomada de la Internet


Acabo de leer un artículo en la revista Maryknoll titulado “Finding the Holy Spirit in Zen Silence” (Encontrando al Espíritu Santo en el silencio Zen) que narra la experiencia del sacerdote católico Alfonso Kim en su viaje a un monasterio zen en Corea.

A pesar de que estuvo allí como un invitado, el Padre Kim vivió a la par de los monjes zen, levantándose a las 3 de la madrugada y asistiendo media hora después al canto. Según el Padre Kim fue una experiencia extraordinaria sentir que todos alababan al mismo Dios.

El Padre Kim intercambió experiencias y enseñanzas con los monjes Zen, y bebieron te juntos, lo cual es una acto fundamental de compartir y acercarse a lo sagrado.

Después de 100 días en este lugar, el Padre Kim fue a otro templo más recluido donde se busca la iluminación, entre comidas, cantos, labores, y sitting Zen (sentarse en posición de loto, con las piernas cruzadas y la espalda derecha entre 30 o 50 minutos, y luego caminar 10 minutos en silencio). Todo lo que se hace allí, hasta comer, es en silencio. Según el P. Kim el silencio le generó energía interior, lo cual descubrió al compartir su experiencia con otros que era el Espíritu Santo trabajando en él.

Cuando les fue permitido conversar los monjes hablaron de Buda en su vida interior, mientras el tenía y tiene a Jesucristo en su propio interior. Ambos buscaron profundamente dentro de ellos lo divino.

Según el Padre Kim su experiencia fue que Dios quiere comunicarse con Jesucristo a través de él, y a la vez Jesús quiere orar a Dios a través de él. Esto le hizo sentir una gran energía dentro que no es más que el amor del Espíritu Santo en él.

“To know yourself is harder than to know someone else. To love yourself is harder than to love others. To forgive yourself is harder than to forgive others. Through Zen meditation I began to change” – Father Kim.

(“Conocerse a sí mismo es más difícil que conocer a alguien. Amarse así mismo es más difícil que amar a otros. Perdonarse a sí mismo es más difícil que perdonar a otros. A través de la meditación Zen comencé a cambiar).”- Padre Kim.

El Padre Kim volvió a leer la biblia completamente otra vez, orar el rosario, caminar por las montañas y hablarle a la naturaleza. Comenzó a ver el otro lado de Dios en la Biblia y en el mundo que nos rodea. Aprendió que tenía que ser lo más simple posible y pensar lo más simple posible. También aprendió que las personas educadas pueden ver las cosas mucho más complicadas de lo que en verdad son y ¿por qué no ser tan simple como un niño otra vez? Como dijera Jesús.

Link:

Jesus was a Grand Zen Master

jueves 5 de febrero de 2009

Todo está igual


Todo está como lo dejaste hace siete años:

el librero, el cuadro, las cortinas y los sueños

en el cesto de papeles

de aquella tarde, muy tarde en que ni querías entrar en casa.

Tienes que haber cambiado mucho, pero no por mí o conmigo.

Las paredes necesitan pintura, la alfombra no existe,

y la silla donde te sentabas

sigue vacía.

Sin embargo todo está como lo dejaste hace siete años,

suspendido en el cordel del tiempo,

esperando,

llovido de presagios y fábulas y aires congelados.