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Ten piedad Señor, de los que no escucharon a Teresa cuando entró desesperada en aquella iglesia. La inmigrante ilegal mexicana, que trabajaba los siete días de la semana llorando mientras cocinaba en el restaurante cubano. La que escondió el secreto de su cáncer, hasta que ya no pudo más mantenerse en pie y luchar. La misma que caminaba invierno tras invierno varias millas, para mandar todo lo que ganaba a sus padres, y pagar las medicinas del hijo que murió y no pudo ir a enterrar. La que no quería perder su casa. Teresa, como otras Teresas que conoces, Señor. Teresa, tan sola, en este New Jersey donde no le importaba a nadie más que a Ti. Aquella con la que fui a buscarle un cuarto donde dormir. La que me enseñó a compadecer aún más a los extraños. La que me trajo aquellas naranjas que tenían tanto valor. Ten Piedad Señor de los que la trataron mal en esta tierra, de aquellos a quienes fue en busca de alivio y la ignoraron. Acoge su alma en tu casa y dale la paz que le faltó entre nosotros.
3 comments:
Muy bueno el blog.leí tu mensaje en Las eleccionesafectivas/las afinidades electivas y la mención de Duras. Quería agradecertelo.
M.Teresa
www.teresaandruetto.com.ar
hola, soy Judit. Me ha impresionado la belleza de tus palabras y la profunda espiritualidad que demuestran .Estoy de acuerdo esencialmente con casi todas las ideas que he encontrado en el blog, algo raro en mí que soy muy polémica y cuestionadora. lo seguiré con atencion. Lleguen a tí mis más sinceras congratulaciones. Ah,y muchas gracias por la nota sobre José Martí. Soy cubana, vivo fuera de mi cultura y he aprendido a agradecer estos detalles.
Hola:
Lei tu blog y me ha impresionado la forma tan espiritual como escribes.
Te felicito por la maera de describir poeticamente las vicisitudes de teresa.
Un saludo.
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