Estoy enferma de mundo. La gente me empuja en las filas, me exigen gritando que les enseñe lo que aprendí a puros golpes. Se me agota la ración de ilusiones que me asignó la vida. No hay escape. ¿Para qué quieren alas? Me conformaría con alguien de cómplice. Soñar, poder volver a soñar y creer como cuando tenía veinte años.
del libro: Madame Butterfly y yo.
del libro: Madame Butterfly y yo.







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