Jesús resumió los mandamientos en dos: "Amar a Dios por sobre todas las cosas, y amar al prójimo como a ti mismo".Esto último es lo más difícil.
Pondré un ejemplo simple.
No puedo amar a mis vecinos cuando fuman desconsideradamente y convierten mi apartamento en un club nocturno sin música, ni tragos. Cuando a las 12 de la noche tengo que empezar a abrir ventanas con un frío terrible porque los purificadores de aire no son suficientes para sacar el olor a tabaco.
Pero ellos tampoco me aman a mí, ni a quienes tienen alrededor, cuando fuman en sus apartamentos y nos obligan a respirar el humo. Para empezar no se aman a sí mismos, no protegen el templo de Dios que es su cuerpo.
Luego los ves en la iglesia los domingos.
Si Jesús hubiese vivido en esta época en que vivimos lo hubieran crucificado también.
El mundo no ha cambiado, solamente se ha llenado de más objetos, más aparatos tecnológicos, más ansiedad, más miedo al futuro. Es como un carruaje desbocado sin dirección.







2 comments:
Que buen post!! es todo un reto tener que amar al prójimo, cuando estos se comportan de forma tan irrespetuosa... pero que más les puedes pedir, si se dañan así mismo de esa forma, no creo que les preocupen sus vecinos.
Si Jesús viviera unos días en esta época, se espantaría del rumbo que ha tomado...
Un abrazo!
Qué buen post!! es todo un reto tener que amar al prójimo, cuando estos se comportan de forma tan irrespetuosa... pero que más les puedes pedir, si se dañan así mismo de esa forma, no creo que les preocupen sus vecinos.
Si Jesús viviera unos días en esta época, se espantaría del rumbo que ha tomado...
Un abrazo!
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